Para saber educar, es necesario el conocimiento de cada uno de nuestros hijos. También, el propio conocimiento nos es de gran ayuda. Ya Sócrates decía: ”Conócete a ti mismo”. Del conocimiento propio, de la aceptación de nuestras limitaciones y del esfuerzo que hacemos para crecer en virtudes, nace la fuerza para educar.
Archivo de Enero 2008
Unas pinceladas sobre caracterología
Enero 10, 2008Estadísticas sobre el tema Mujer
Enero 10, 2008Les alcanzamos una información que puede ser de mucha utilidad ya que contiene datos estadísticos para apoyar ideas.